domingo, 19 de diciembre de 2010

Gallito Perdido

La Concertación apostó sus fichas a doblarle la mano al gobierno en la tramitación del reajuste del sector público. Se alineó con los trabajadores agrupados en la Anef y definió que si no se incrementaba el 4,2% propuesto por La Moneda, simplemente lo rechazaría.

Se hizo cuestión del equipo político del gobierno, se dijo que la Concertación estaba resucitando con fuerza y que había encontrado en la de los trabajadores una causa para rearmarse. No fue así. Lo que encontró fue una buena cancha paran salir a darle una pelea frontal al Ejecutivo, pero al final las razones políticas (de la pequeña política del reposicionamiento) nublaron el horizonte y los parlamentarios opositores se perdieron.

Todos menos uno: el presidente del PS, Osvaldo Andrade, que captó que la propuesta del gobierno -si bien mantenía el 4,2% de reajuste- estaba empezando a entusiasmar a varios dirigentes que simplemente pusieron la raya para la suma en sus liquidaciones de sueldo y vieron que el incremento final, por la vía de bonos y otros beneficios, se acercaba a lo que estaban demandando. Y empezaron a levantar la voz para que la iniciativa no se rechazara. Obtuvieron el compromiso de Andrade, quien se abstuvo de votar ese punto y permitió que la sala despachara el proyecto completo.

Hoy, los dedos acusadores apuntan al ex ministro del Trabajo por la derrota política que significa haber perdido el gallito. Andrade estará en la picota por un rato, pero -al final- habrá demostrado que la sintonía fina que le falta a sus socios es la única que le permitirá a la Concertación reinventarse. “No voté porque me lo pidieron los trabajadores", dijo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario